No me lo esperaba.

No me esperaba que mi madre, de pronto, decidiese hacerme un regalo por mis notas. Y mucho menos me esperaba que ese regalo fuese a ser 1Q84, el libro de Haruki Murakami que deseaba comprarme desde hace tiempo. Estoy deseando que acabe la P.A.U para leérmelo.

A parte de eso hoy ha sido un día relajado y al final no he estudiado nada, como presuponía he estado toda la tarde ocupada haciendo cosas. Suena pervertido pero en realidad no pongo que cosas porque aún hay que poner en práctica algunas de las cosas resultantes de estas cosas. Que sí, que en fin, que no puedo hablar de lo que hicimos.

Y luego fui a ver a mi padrino, que es un cielo y se siente orgulloso de mi. Me sentí genial cuando me abrazó. Además me recomendó los podcast de Pasajes de la Historia. Tengo ganas de escuchar alguno.

Mañana no me toca madrugar y me iré felizmente aunque me apetece más leer 1Q84 a ver una película con mi hermana y mi madre, que llevan pidiéndomela varios días.

Tengo ganas de verle y de que le vaya todo bien mañana. Es el mejor.

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La recompensa.

Hoy, me siento plena.

Me han dado los resultados para este curso académico y me siento orgullosa de mi misma. Todo el trabajo mereció la pena por ver a toda esa gente que me sonríe con un “Felicidades” en los labios.

Por supuesto hay una serie de personas que me emocionan en especial, como son, por ejemplo, mi familia. Además está ahí Kaelig, que siempre tiene algo increíble que decirme. Aunque se nota que fue él quien soportó todas mis horas de frustración pre-examen. Te quiero Kaelig. Muchísimo.

No tengo mucho más que añadir del día de hoy, porque me di al vicio y me pasé la tarde leyendo manga yaoi. Es una cochinada por mi parte, pero me apetecía. Mañana empezaré a estudiar. Siempre digo lo mismo y nunca lo hago jajajaja.

Y dicho esto me retiro, que quiero ver una película con las bobas de mi madre y mi hermana y mañana me toca madrugar para ir a inglés.

Photoshoot improvisado de Katekyo Hitman Reborn.

Esta tarde, de improviso, mi amiga Seph y yo decidimos hacer un Photoshoot de Katekyo Hitman Reborn improvisando unos cosplays de Tsuna y de Squalo. Bueno, el suyo estaba improvisado, el mío estaba improvisado a medias.

Nos pusimos las pelucas, cogimos mi cámara de fotos y nos fuimos a la playa a disfrutar del sol y del cielo despejado. La verdad es que la gente nos miraba raro cuando pasábamos, porque íbamos bastante tapadas y con pelucas. Y claro, mi peluca de Tsuna disimula, pero la peluca blancogrisácea de Seph, que llega hasta las rodillas, no pasaba tan desapercibida.

Con tal, que llegamos a la playa y nos pusimos a sacar fotos aleatorias, porque como no había nada planeado, tampoco teníamos muy pensadas las poses y tal. La verdad es que nos reímos mucho y hay resultados bastante buenos.

En teoría iba a estrenar mi nueva faja para aplastarme el pecho, pero como me molesta muchísimo, decidí parecer más femenina y sufrir menos dolores. Además, mi cara deja bastante claro mi género. Y mi madre no ayuda, porque me desanima diciéndome que no parezco un chico en absoluto. Bueno, me trajo al mundo, no puede verme como un chico.

Dejo algunas imágenes:

Seph mostrando sus habilidades como bailarina/ín.

Esto pasa cuando Seph saca fotos entre pose y pose.

El chaleco hace un efecto extraño.

Es en la que más parezco un hombre.

Esto llevaba puesto por delante en las fotos en las que se me ve la espalda.

Borrosa, pero genial a su manera.

Obviamente todas las fotos de Seph las saqué yo y todas las fotos que hay de mi las sacó Seph. Las de las dos las sacó, en líneas generales, el temporizador de la cámara.

Mientras me sacaba las fotos en las que se me ve la espalda, Seph sujetaba todas mis cosas extras, es decir, guantes, chaleco y colgante con el anillo, principalmente. Se ve un poco de ello en la foto de tras las cámaras. Es genialosa y le agradezco enormemente su paciencia para sacarme fotos indiscriminadamente. Te quiero Seph.

En fin, supongo que subiré las mejores, o las que decidamos Seph y yo a DeviantArt. No sé si he puesto mi perfil de Deviant en el blog aún, por lo que voy a ponerlo ahora por si se da el caso de que alguien lee esto, yo subo las fotos a Deviant y decide verlas. Así podrá hacerlo. Link aquí.

¡Nada más! Hasta mañana o hasta la próxima.

De nuevo en alemán.

La verdad es que debería sentirme culpable. Hoy no he cumplido en absoluto con mi plan de estudios inicial. Debería haber estudiado historia de España y literatura universal, pero la verdad es que no estudié ninguna de las dos y, por primera vez en mucho tiempo, no tengo remordimientos extremos.

Por otro lado, cumplí con una de mis responsabilidades, ya bastante abandonada, que es la de ir a alemán. No estuvo mal. Pensé que no me enteraría de nada, acabaría hasta arriba de estrés y mandaría a tal y tal lugar al profesor y al libro de alemán. Pero no, me enteré de bastantes cosas y me sentí muy relajada. La última media hora fue eterna, pero qué se le va a hacer.

La noche se presenta incierta. Por un lado, podría cumplir con mi obligación y ponerme a estudiar ver la tele con mi madre y mi hermana y, por otro, podría dedicarme a mirar cosillas por internet o ver alguna película en mi propia compañía. No me he decantado por ninguna aún.

Como comentario extra hablar del nuevo flexo que adorna mi escritorio desde hoy por cortesía de mi hermana. Es uno de esos flexos de leds que teóricamente duran unos cincuenta años dándoles un uso de ocho horas diarias. No calienta y la luz es blanca, por lo que no se cansa la vista. Vamos, una delicatessen. Estoy realmente contenta y planeo llevármela conmigo a Oviedo cuando me mude. Su único defecto: parece un juguete de ángulos. En serio, me costó muchísimo conseguir que tomase una postura cómoda para ver sobre el escritorio. Pero, en cuanto se la pillas, lo demás son todo ventajas.

Y, ahora que lo pienso, también tendré una brújula. Llevo un tiempo queriendo una porque soy una de esas personas que pierden el norte con facilidad a no ser que vean el mar. Y,claro, en la mayor parte del territorio español no se ve el mar. El caso es que mi hermana me ha ofrecido una que tiene ella pero que tiene que buscar. Pero como sé que tardaré mucho en ver esa brújula, tengo en cuenta también que Kaelig se ha ofrecido a comprarme una que me parece fantástica. En resumidas cuentas, tarde o temprano llevaré una brújula conmigo a todas partes. ¿No suena genial?

Y sin más, me despido hasta mañana. No sé si tendré algo interesante que contar pero, si no lo tengo, igual hago un breve resumen de un otome al que jugué el jueves y que tiene diferentes finales según las respuestas que des. Son muy importantes todas y cada una de las respuestas asique yo daré las que di para conseguir el final bueno con Jin.

P.D.: Voy a disfrutar de mi primer helado del año. Es uno de chocolate, muy barato, comprado en el Lidl. Tiene una pinta estupenda.

Una reflexión.

Me he dado cuenta del hecho de que, en ocasiones, me gusta imaginar como fue la vida de otras personas. Me coloco en su lugar y pienso en las decisiones que tomaron, porqué las tomaron, qué les influyó para hacerlo.

Se podría decir que me gustaría experimentar, por al menos un segundo, la vida de otra persona de otra época, de otro lugar. Me gustaría ser un cualquiera en un lugar y un tiempo desconocidos para mi.

Probablemente ese sea el motivo de mi afición a la historia. Conociendo mejor el contexto de cada momento me puedo situar mejor en el papel de una persona de la época.

¿Seré feliz estudiando historia? No lo sé. Pero sí sé que seré feliz imaginándome en el lugar de las mujeres y hombres que conformarán mi objeto de estudio.

Tiempos de estrés.

Estamos a final de 2º de Bachiller. Llega ese horrible momento en que te sientas en la mesa en la que te van a dejar el último examen del curso de una u otra asignatura.

Es realmente estresante. O, al menos, cuando intentas sacar unas notas impecables de las que sentirte orgullosa. Hombre, todo dieces no van a ser, pero al menos que sean unas notas que me apetezca enseñar.

Mañana tengo mi último examen de geografía de todo el curso y hoy tuve mi último examen de literatura universal. Supongo que el año que viene, mirándo estos días desde otra perspectiva, pensaré en lo mucho que me gustaban estos exámenes y en lo endemoniadamente sencillos que eran.

No sé si tengo ganas de irme a la universidad. Me inspira un respeto extraño y hace que me sienta emocionada, al mismo tiempo. Supongo que hasta que no me siente allí y disfrute de mi primera clase de historia no sabré si la universidad es lo mio o si, al menos, mi elección de carrera es la que me corresponde.

Por ahora, de lo que sí se que tengo ganas es de acabar ya con la PAU, con el global de Alemán y con el teórico de la autoescuela para poder darme el verano que tanto deseo. A ver si puedo ver todas las películas y series que quiero y si puedo leerme todos los libros que he ido dejando sin leer con la esperanza de tener tiempo más adelante.

Me voy a estudiar geografía, entre perturbada y satisfecha.