Mujer de rojo sobre fondo gris.

Pues el libro del título es el último que me he leído a lo largo de dos días en Illano. Su autor es Miguel Delibes y su extensión es de apenas unas setenta y cinco páginas. La verdad es que a mi, personalmente, me ha gustado mucho.

La historia principal es de amor. Pero desde el principio sabes cual es su desenlace. Dejo aquí la sinopsis extraída de lecturalia.

Señora de rojo sobre fondo gris de Miguel Delibes:

Un prestigioso pintor, sumido en una grave crisis creativa, va hilando ante su hija sus recuerdos más íntimos en un monólogo que es a la vez homenaje y exorcismo. Su relato se centra en dos acontecimientos: la detección de dos de sus hijos por motivos políticos y, fundamentalmente, la enfermedad y muerte de su mujer, Ana, a los cuarenta y ocho años. Ana contagiaba una sensación de belleza y plenitud que cobró su verdadero alcance sobre el fondo gris de lo cotidiano y los sinsabores de la enfermedad. Historia de un amor en carrera desenfrenada hacia la muerte y sobrecogedora semblanza de un personaje femenino, Señora de rojo sobre fondo gris es una profunda lección de humanismo y madurez artística que sólo Miguel Delibes podía ofrecernos.

Creo que esta sinopsis dice todo lo que se puede decir en cuanto a contenido y me parece mucho más objetiva de lo que yo llegaré a ser. Por ello, me limitaré a hablar de mi opinión personal.

Es un libro sencillo de leer y el modo que tiene Delibes de narrarlo lo hace increíblemente bonito. Su manera de representar a la mujer a través de los ojos de su marido, que la ha perdido y se siente desorientado sin ella, es sencillamente magnífica. A mi prácticamente me hizo verla o, al menos, sentir que la conozco.

Se trata del retrato de un amor donde las dos personas se complementan la una a la otra y donde los intereses del otro prevalecen sobre los propios. Sin ser una historia acaramelada es la historia de amor que más profundo me ha llegado. Me encantaría poder vivir un amor como el de Ana y Nicolás.

Puedo decir que el final me dejó un tanto insatisfecha, quizá. Me esperaba algo diferente a lo que fue. Pero puede que a otras personas les resulte magistral. Eso sí, puedo decir que lloré bastante por la muerte de Ana.

Y, por todo esto, lo recomiendo encarecidamente como una lectura ligera y bonita, que puedes leer por encima o con la que puedes pensar. Yo creo que algún día, la releeré.

Acabo de ver Womb.

Y me ha dejado increíblemente impactada.

A ver, para situaros. Se trata de una película donde bueno, el comienzo es típico, niño y niña se conocen, se enamoran, ella se tiene que ir, vuelve años después y al fin logran estar juntos. El cambio está en que en esta ocasión él muere en un accidente de tráfico y, lejos de asumirlo y atesorar sus recuerdos juntos, decide clonarle en su propio vientre. O lo que viene a ser lo mismo, darle de nuevo a luz.

El niño crece, como es obvio, y ella no le dice en ningún momento que es un clon. Y no es que en la película sea raro el asunto de la clonación porque aparece una niña la cual dicen claramente que está clonada, simplemente ella decide no decírselo. Cierto es, también, que las personas clonadas están discriminadas, pero en fin, para mi ese es el principal error de la protagonista.

Lo más alucinante es el final.

Atención: Spoiler.

Cuando él es ya un adulto y tiene una relación estable su madre se muestra constantemente celosa, como si se debatiese entre su amor maternal y el amor que sentía por el hombre al que perdió y ahora “ha vuelto a la vida”.

Lo alucinante es que por una serie de hechos el chico descubre que es un clon y se vuelve loco. De pronto no sabe quién es él y quién es su madre, porque claro, siente como que su vida no tiene sentido porque es la imitación de una vida anterior. Y, a bote pronto, se acuesta con su madre.

Fin del spoiler.

Fue muy impresionante. Es una película que, sin lugar a dudas, aborda el tema de la clonación y hace que te plantees si realmente es ético y positivo traer de nuevo a una persona a la vida o si es mejor aceptar lo que la vida nos da, tal y como nos lo da.

La recomiendo. Bueno, no a aquellas personas que disfruten sustancialmente con películas de acción o romances tipo “El Diario de Noah” o “P.D: Te quiero”. Es una película paranoica que hay que ver como tal, teniendo en cuenta su trasfondo ético. No es de ese tipo de películas que dices “Es entretenida”. No, si no te interesa, no la veas. Considerarás que has perdido el tiempo y eso no es lo que se busca viendo cine.